La normativa vasca que propugna la lucha contra la exclusión social considera socialmente excluídas a:
a) Las personas que carecen de recursos económicos suficientes para cubrir las necesidades alimenticias básicas.
b) Las personas que carecen de los recursos de todo tipo necesarios para acceder o mantener una vivienda digna y en condiciones.
c) Y, de forma más genérica, cualquier persona incapacitada para acceder a los derechos sociales básicos -derecho al empleo, a la educación, a la salud, etc.-, quedando como consecuencia de ello al margen de la posibilidad de desarrollar una vida independiente plenamente normalizada.